Cuando comemos soja, ¿qué comemos?
Factores tóxicos o antinutrientes que limitan la absorción de una serie de nutrientes reduciendo en más de un 50% su valor nutritivo, y provocando entre otras cosas, efectos digestivos desagradables.
Qué sucede cuando ingerimos la soja?
Vamos a hablar de lo que ingerimos cada vez que consumimos algún alimento que contenga soja o sus derivados. Es necesario aclarar que casi todo lo que comemos hoy en día tiene soja, desde los embutidos, los fiambres, el cacao, las golosinas, los helados, los postrecitos, flancitos y yogures, las harinas enriquecidas con soja, los aceites, casi todo.
La soja es uno de los alimentos que personalmente no elegiría para comer debido a las muchas toxinas naturales que contiene. Estos antinutrientes bloquean las enzimas necesarias para la digestión de las proteínas y evitan la absorción de minerales esenciales como el calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc. También contiene isoflavonas, unos compuestos vegetales que imitan el estrógeno el cual está relacionado con la reducción de la fertilidad en las mujeres, la pubertad precoz y la perturbación del desarrollo de los fetos y los niños. También se ha relacionado a las isoflavonas, especialmente en combinación con una deficiencia en yodo, con la disminución de la función tiroidea. Además de todos estos problemas, hay que añadir que puede ser muy probable que la cosecha de soja haya sido genéticamente modificada lo que añade riesgos adicionales para la salud.
Los factores tóxicos que están siempre en la soja o en los alimentos que contienen soja, se pueden mencionar a:
Vamos a hablar de lo que ingerimos cada vez que consumimos algún alimento que contenga soja o sus derivados. Es necesario aclarar que casi todo lo que comemos hoy en día tiene soja, desde los embutidos, los fiambres, el cacao, las golosinas, los helados, los postrecitos, flancitos y yogures, las harinas enriquecidas con soja, los aceites, casi todo.
La soja es uno de los alimentos que personalmente no elegiría para comer debido a las muchas toxinas naturales que contiene. Estos antinutrientes bloquean las enzimas necesarias para la digestión de las proteínas y evitan la absorción de minerales esenciales como el calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc. También contiene isoflavonas, unos compuestos vegetales que imitan el estrógeno el cual está relacionado con la reducción de la fertilidad en las mujeres, la pubertad precoz y la perturbación del desarrollo de los fetos y los niños. También se ha relacionado a las isoflavonas, especialmente en combinación con una deficiencia en yodo, con la disminución de la función tiroidea. Además de todos estos problemas, hay que añadir que puede ser muy probable que la cosecha de soja haya sido genéticamente modificada lo que añade riesgos adicionales para la salud.
Los factores tóxicos que están siempre en la soja o en los alimentos que contienen soja, se pueden mencionar a:
-los inhibidores de la tripsina: son sustancias que interfieren en la digestión de las proteínas en el intestino, disminuyendo, no sólo de las proteínas de la soja, sino de la proteínas de cualquier otro alimento que se ingiera junto con la ella.
-otros factores tóxicos son los fitatos, sustancia que se encuentra en el revestimiento externo del grano, y que se une fuertemente a las proteínas dificultando su absorción, y también interfiriendo en la absorción de minerales claves como el hierro, el zinc, el calcio, el magnesio el cobre, limitando su utilidad biológica.
-otro factor tóxico es un grupo de azúcares llamados oligo sacáridos (estaquiosa y rafinosa), presentes en la soja pero que no pueden ser digeridos por el organismo, y entonces son consumidos por bacterias del intestino humano, produciendo gran cantidad de gases, o como dice un informe sobre el tema, realizado por la Comisión de Alimentos del Reino Unido: flatulencias intestinales.
-finalmente existe otro grupo de factores tóxicos muy estudiados, que son las isoflavonas, estas sustancias son fitoestrógenos que se encuentran en forma natural en el grano de soja. Actúan como hormonas sexuales que inciden en los ciclos y en el desarrollo reproductivo, provocando en las niñas menarcas precoces y adelantos de los eventos puberales; aumento de tamaño en los órganos de la reproducción, y tantas otras cosas que ya registran a menudo los médicos del Hospital Nacional de Pediatría Dr. Garraham.
Javiera Rulli, ecologista especializada en los perjuicios que causa la soja en niñas y embarazadas, afirma que cuando se alimenta a chicos desnutridos con soja como única fuente de proteína, ingieren un equivalente a dos pastillas anticonceptivas diarias. También se sabe que las isoflavonas actúan sobre la glándula tiroides, provocando enormes trastornos. Además, la soja tiene mucha fibra, que si bien puede ser beneficiosa para la salud, existen situaciones donde hay que tener cuidado, como con las enfermedades inflamatorias intestinales y cuadros de malnutrición.
Por todas estas causas, la Sociedad Argentina de Pediatría, en el año 2001 desaconseja la utilización de soja en la alimentación de niños menores de cinco años, y está contraindicada para menores de dos años. Finalmente, para adultos, se aconseja usarla solo como complemento de una alimentación completa y variada, nunca como sustituto de ninguna proteína, y en una cantidad que no supere los 25 gramos por porción y hasta dos veces por semana. Y a todo esto que se comenta aquí hay que agregarle toda la carga de agrotóxicos que son aplicados en la producción de la planta de soja, y que acompañarán al grano en toda su trayectoria.
Y hay todavía algo más, toda o casi toda la soja que se consume en este país, es transgénica, por lo tanto, hay que sumarle todas las dudas y los riesgos de comer un organismo artificial como es la soja transgénica. Quedan otras dudas, los problemas de alergias que se han reportado, problemas de cáncer de mamas. Recomendamos que cuando lean que un alimento tiene como ingrediente lecitina de soja, que es la proteína de soja, recuerden lo aquí expresado y busquen otras fuentes de proteínas. Todavía se pueden consumir leguminosas que nos aportan nutrientes naturales y proteínas sin riesgos, tales como las arvejas o las lentejas, carne de animales alimentados a pasto, huevos, leche y sus derivados.La soja es uno de los alimentos que personalmente no elegiría para comer debido a las muchas toxinas naturales que contiene. Estos antinutrientes bloquean las enzimas necesarias para la digestión de las proteínas y evitan la absorción de minerales esenciales como el calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc. También contiene isoflavonas, unos compuestos vegetales que imitan el estrógeno el cual está relacionado con la reducción de la fertilidad en las mujeres, la pubertad precoz y la perturbación del desarrollo de los fetos y los niños. También se ha relacionado a las isoflavonas, especialmente en combinación con una deficiencia en yodo, con la disminución de la función tiroidea. Además de todos estos problemas, hay que añadir que puede ser muy probable que la cosecha de soja haya sido genéticamente modificada lo que añade riesgos adicionales para la salud.
















































